Colombia marchó por todas las víctimas

Cientos de miles de colombianos marcharon el 6 de marzo en las principales ciudades de Colombia y en más de sesenta ciudades del mundo, para expresar su homenaje y su solidaridad con las víctimas del terrorismo de estado, de los paramilitares, de los secuestros y de todos los crímenes y abusos cometidos por todos los actores de la guerra.

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Las marchas habían sido convocadas inicialmente en homenaje a las víctimas del paramilitarismo y el terrorismo de estado, pero en el curso de los preparativos se fueron sumando muchos otros sectores, como víctimas de los secuestros cometidos también por las guerrillas y otros actores del conflicto armado. Pese a que finalmente las manifestaciones obtuvieron el carácter de homenaje universal a todas las víctimas de la violencia en Colombia, tanto el gobierno como sus agentes se negaron a apoyar la iniciativa de las organizaciones populares y efectivamente sabotearon y obstaculizaron la realización de las marchas. Sigue leyendo

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Resolución de la OEA sobre la crisis regional

Texto de la resolución adoptada el miércoles 5 de marzo de 2008 por el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos sobre la crisis entre Ecuador y Colombia, bajo el nombre de “Convocatoria de la reunión de consulta de ministros de relaciones exteriores y nombramiento de una comisión”:

Considerando:

Que en la madrugada del sábado 1 de marzo de 2008 fuerzas militares y efectivos de la policía de Colombia incursionaron en territorio del Ecuador, en la provincia de Sucumbíos, sin consentimiento expreso del gobierno del Ecuador, para realizar un operativo en contra de miembros de un grupo irregular de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que se encontraba clandestinamente acampando en el sector fronterizo ecuatoriano.

Que el hecho ocurrido constituye una violación de la soberanía y de la integridad territorial del Ecuador y de los principios del derecho internacional.

Que este hecho ha producido una grave crisis entre estos dos países, provocando la ruptura de relaciones entre ambos estados y una grave tensión en la región.

Que de acuerdo con el articulo 84 de la Carta, es función de la OEA velar por el mantenimiento de relaciones de amistad entre los estados miembros, utilizando procedimiento que esa misma carta señal;

Resuelve:

1. Reafirmar el principio de que el territorio de un estado es inviolable y no puede ser objeto de ocupación militar ni de otras medidas de fuerza tomadas por otro estado, directa o indirectamente, cualquier fuera el motivo, aun de manera temporal.

2. Constituir una comisión encabezada por el secretario general e integrada por cuatro embajadores designados por éste, que visite ambos países recorriendo los lugares que las partes le indiquen, eleve el correspondiente informe a la reunión de consulta de ministros de relaciones exteriores uy proponga fórmulas de acercamiento entre ambas naciones.

3. Convocar, al amparo de lo dispuesto en los artículos 61, 62 y63 de la carta de la OEA, a una reunión de consulta de ministros de relaciones exteriores para el lunes 17 de marzo de 2008, en la sede de la OEA, con el fin de que examine los hechos y formule las recomendaciones pertinentes.

 Marzo 5 de 2008

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La primera versión oficial colombiana sobre el operativo militar que culminó con la muerte del comandante guerrillero “Raúl Reyes” pone en evidencia la violación del territorio ecuatoriano por parte de Colombia.

¿Cuál la actitud del Polo frente a la crisis regional?

México, 5 de marzo de 2008
Texto de opinión por Mauricio Trujillo-Uribe

Luego de que la Dirección Nacional del PDA aprobara el pasado 2 de marzo de 2008 una declaración pública frente a la crisis de las relaciones de Colombia con Ecuador y Venezuela, han tenido lugar una serie de hechos que han profundizado esa crisis y, si la escalada no se detiene, la polarización creciente podría conducir a un enfrentamiento de graves consecuencias para los pueblos y países de la región.

El Polo debe fijar su posición como partido de izquierda democrática ante estos nuevos hechos, contribuyendo en lo posible a proponer salidas que ayuden a que la tensión disminuya y se restablezcan las relaciones entre los tres países hermanos. Es necesario intentar medir lo sucedido en su justa dimensión, me permito presentar al PDA las siguientes reflexiones:

      El Estado colombiano, el actual, tiene el legítimo derecho del monopolio de las armas, tiene el legítimo derecho de perseguir y combatir a los grupos armados ilegales, entre ellos a las FARC. En consecuencia, el gobierno colombiano tiene la obligación de enfrentar sin excepción a esos grupos. Al mismo tiempo, es su deber buscar salidas políticas para poner fin a un conflicto armado que lleva más de cuarenta años.

      En los acontecimientos que culminaron el pasado 1 de marzo de 2008 con la muerte del comandante de las FARC, Raúl Reyes, el gobierno de Colombia no atacó a la población civil, ni a las autoridades, ni a los bienes del Ecuador. Las Fuerzas Armadas atacaron un campamento de las FARC que se encontraba en Ecuador, al borde de la frontera con Colombia, sin que hubiese la intención de atacar al país hermano.

      Sin embargo, el asalto al campamento violó la soberanía y la integridad territorial del Ecuador. En este sentido se trata de un acto reprobable y condenable, como lo es todo acto por parte de las autoridades colombianas que, en el marco del combate a los grupos armados ilegales, viole las leyes. Le cabe al gobierno de Uribe toda la responsabilidad legal por la violación del Derecho Internacional en que ha incurrido, como le cabe a las FARC toda la responsabilidad política por utilizar las fronteras de los países vecinos.

      Las pruebas que supuestamente el gobierno de Colombia dice haber encontrado en los computadores incautados en el asalto, indican que el gobierno del Ecuador estaba apoyando a las FARC. Seguramente esto es falso, el gobierno ecuatoriano sostiene que mantenía contactos con las FARC con el fin de facilitar la liberación de las personas secuestradas, entre ellas Ingrid Betancur. ¿Pero es normal que esos contactos con las FARC se estuviesen adelantando sin el conocimiento del gobierno de Colombia? ¿Esta relación unilateral con las FARC por parte del gobierno de Ecuador, aun si fuese por motivos humanitarios, no es a su vez una violación de la soberanía de Colombia?

      Con motivo del asalto al campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha expresado improperios contra el Presidente Uribe. No en vano las declaraciones de Carlos Gaviria el pasado 2 de marzo: “Yo soy el Presidente de un partido de oposición pero nosotros debemos tener presente que al Presidente lo eligieron los colombianos y que el Presidente no puede ser tratado de una manera tan irrespetuosa por Jefes de Estado de países extranjeros y mucho menos vecinos”. El presidente Chávez también ha amenazado con guerra si un tal hecho llegase a producirse en territorio venezolano, ha cerrado la embajada de Venezuela en Bogota, ha expulsado el embajador de Colombia en Caracas y ha anunciado el cierre de la frontera con Colombia. Actuando de esta manera, el presidente Chávez, lejos de conseguir que la opinión pública colombiana entienda sus razones, provoca la adhesión de la misma al presidente Uribe y le “da manivela” a la escalada de la confrontación entre los dos países. ¿No estamos acaso frente a una respuesta desproporcionada por parte del presidente Chávez, cuando en realidad los hechos sucedieron en Ecuador y no en Venezuela?

–     Es inconveniente y provocador el anuncio del presidente Uribe de presentar una demanda contra el presidente Chávez ante la Corte Penal Internacional por patrocinio de grupos terroristas, tanto más cuando cerca del 30% de congresistas que apoyaron al primer mandatario en su pasada campaña electoral se encuentran investigados por vínculos con grupos paramilitares. Todo lo anterior cierra aun más las puertas a la posible gestión del presidente Chávez para facilitar un Acuerdo Humanitario (luego de quedar demostrado su valioso concurso en la reciente liberación de los secuestrados) y a su acción en aras de un acuerdo político para acabar con el conflicto interno armado. ¿Podría ser el presidente Lula quien entre a jugar un rol de intermediación?

      En la OEA, varios gobiernos de países de América Latina han apoyado el pedido del gobierno de Ecuador de condenar a Colombia por la violación de su soberanía nacional. ¿Tal petición puede considerarse justa, sin considerar injusta la solicitud de que se investigue el supuesto apoyo financiero del gobierno de Venezuela a las FARC?

      La bancada del partido Liberal en el Congreso de Colombia ha anunciado su respaldo al Presidente Uribe “para que solucione la crisis, pero no para que la profundice”. A su vez, muchos colombianos y colombianas, así como la comunidad internacional, mirarán con atención la posición del Polo frente al presidente Uribe en esta crisis regional. ¿Cuál actitud del PDA en tanto que principal fuerza política de oposición al gobierno y como partido que defiende los intereses de la nación y propugna por la paz en la región?

Mauricio Trujillo-Uribe

Miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PDA
Miembro de la Comisión de Relaciones Internacionales del PDA

Declaración Nacional del Polo Democrático Alternativo

Finalizó la reunión de la Dirección Nacional

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Polo Democrático Alternativo
Domingo 2 de marzo de 2008

La Dirección Nacional del Polo Democrático Alternativo, reunida en Bogotá del 29 de febrero al 2 de marzo de 2008, reafirma la oposición a la política del gobierno de Álvaro Uribe Vélez y al régimen del estado comunitario; insiste en su rechazo al TLC con Estados Unidos y a la aprobación de la Fase II del Plan Colombia y ratifica la defensa de nuestra nación ante cualquier imposición foránea o intento de recolonización sobre ella. El actual gobierno ha entregado el patrimonio público y la riqueza a los grandes grupos económicos del país y del exterior, ha llevado a la ruina y a la estrechez a la industria, la agricultura y el trabajo nacionales y aplica una regresiva política contra las conquistas laborales.

El Polo se opone a la lucha armada como mecanismo para resolver las contradicciones políticas y sociales y condena el secuestro, los crímenes de guerra y de lesa humanidad, el terrorismo y toda suerte de actos contra la dignidad de las personas y sus derechos y bienes, sean estos cometidos por las FARC, el ELN, las AUC o por agentes del Estado. El Polo reconoce la existencia en Colombia de un conflicto armado que debe ser resuelto por la vía política. Reclama para las víctimas verdad, justicia, reparación, compromiso de no repetición y demanda atención para la población desplazada o exiliada por razones del conflicto interno. Además, expresa su respaldo a las críticas justas y fundamentadas, incluidas las de importantes organismos, nacionales e internacionales, a la ley de Justicia y Paz.

El conflicto armado que pervive en Colombia afecta las relaciones, la estabilidad y la convivencia con los países hermanos por lo que en distintas fuerzas políticas y gobiernos del continente se afianza la conciencia de contribuir afirmativamente a su solución pacífica. Esta solo puede darse entre colombianos y colombianas, en plena soberanía, sin intervención militar ni política externa de ninguna naturaleza, con total capacidad de autodeterminación del país, pero no excluye la mediación, favorecimiento y apoyo de Estados hermanos y de la Comunidad internacional a los procesos de búsqueda de la paz. Pedimos la libertad inmediata de todos los secuestrados y un acuerdo humanitario. El Polo propone una política de desarrollo económico que fortalezca la producción interna, erradique el desempleo y el subempleo en el que se desempeña el 60% de la fuerza laboral y la pobreza en la que está sumida la mitad de la población. Luchamos por restablecer y ampliar los derechos de los trabajadores, y alcanzar la plena vigencia de las libertades sindicales.

El Polo denuncia y rechaza la inicua desigualdad imperante en nuestro país y llama a los colombianos y colombianas a luchar activamente contra las políticas que la generan. En particular contra los crecientes impuestos al consumo, la reducción de las transferencias para salud, educación, saneamiento básico y la ofensiva hacia la privatización del Sena, la destrucción del Seguro Social y de la Red Pública Hospitalaria.

La crisis financiera internacional y los problemas políticos y económicos con Venezuela acrecienta las dificultades de amplios sectores nacionales, los que este gobierno trata de resolver con más pobreza para el pueblo. El Polo pide la normalización de las relaciones y la regularización del intercambio comercial entre los países hermanos.

Para mantener la antidemocracia económica, este régimen aplica graves restricciones al pleno ejercicio de las libertades civiles y una notable disminución de las prestaciones sociales y la libertad sindical. Al amparo de la “seguridad democrática” se han cometido toda clase de atropellos; la tendencia permanente del gobierno uribista es hacia la represión de las protestas públicas y pacíficas del pueblo; se continua con la práctica de las detenciones masivas y las denominadas “ejecuciones extrajudiciales” por estructuras de la fuerza pública que suman cerca de mil casos en este quinquenio. En dos años y medio de vigencia de la ley 975 de justicia y paz, de los 3.200 jefes y mandos medios del paramilitarismo solo han sido detenidos 59 y solo uno ha sido llamado a juicio. Los grandes capos no han entregado tierras, bienes o dinero para la reparación de las víctimas. El paramilitarismo ha reaparecido bajo nuevas siglas y con amplia laxitud por parte de las autoridades.

El Polo apoya a la Corte Suprema de Justicia ante los ataques que ha recibido del gobierno nacional y demanda del Fiscal General de la Nación eficacia, prontitud e imparcialidad en sus decisiones. El Polo llama a los amantes de la libertad y la democracia a formar un gran haz de voluntades por la defensa de las garantías ciudadanas y de todos los derechos fundamentales amparados por el Estado Social de Derecho. Por ello no vacila en condenara el designio antidemocrático de imponer un tercer período presidencial, pues para el Polo es muy claro que si el proyecto de Uribe se prolonga, con sus perniciosas políticas centrales de “seguridad democrática” y “libre comercio”, Colombia no podrá ser la patria autónoma y próspera que anhelamos.

Para dar al traste con la tiranía necesitamos ampliar y consolidar la gran unidad interna que el Polo ha reafirmado en esta exitosa reunión de su Dirección Nacional y, a la vez, unir esfuerzos con otras organizaciones y personalidades políticas y sociales que compartan nuestros objetivos supremos de Soberanía y Democracia para Colombia y sus ciudadanos. La Dirección Nacional del Polo convoca a sus militantes y dirigentes a no escatimar esfuerzos para fortalecer la unidad del partido, mediante el más consecuente respaldo a los organismos de dirección en todos los niveles y a los fundamentos que han propiciado la unidad de la izquierda democrática en Colombia, es decir, los estatutos del Polo y su programa consignado en el Ideario de Unidad.

Los abajo firmantes expresamos nuestro apoyo a que el Polo Democrático Alternativo busque la concreción de un Gran Acuerdo Nacional contra la Guerra y el Secuestro y por la Paz y el Acuerdo Humanitario, con la condición que se señale explícitamente que ese acuerdo no puede incluir a Álvaro Uribe, por ser el jefe de un régimen guerrerista y estar comprometido con la parapolítica y el paramilitarismo.

Bogotá, marzo 2 de 2000

Firman los asistentes en la reunión de la Dirección Nacional del Polo Democrático Alternativo, reunida en Bogota entre el 29 de febrero y el 2 de marzo de 2008.

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Juan Manuel Roca: la marcha del 6 de marzo

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Que los colombianos marchemos contra los victimarios cobijados por un creciente olvido y ninguna reparación por los crímenes perpetrados a nombre del Estado; que lo hagamos contra los que han desplazado a casi cuatro millones tras emprender una contra-reforma agraria antes de que exista una reforma; que salgamos a las calles a protestar por el apoyo a los victimarios que involucra a los para-políticos; que no olvidemos las ejecuciones extra-judiciales; las fosas comunes ni los secuestrados por cualquier bando en el conflicto; que condenemos genocidios y ataques a la población civil vengan de la guerrilla o de los paramilitares; que no olvidemos ni Bojayá ni Mapiripán a un mismo tiempo; que recordemos el genocidio de todo un partido en la oposición a la vez que el secuestro y posterior asesinato de los diputados; que Chengue y Mejoresquina y tantas atrocidades de una guerra sin heroísmos ni dignidad no sean hechos escamoteados por la mala memoria, son pasos y expresiones para que nuestro saldo con la vida no siempre esté en rojo. Fomentar la guerra no es otra cosa que despreciarse a sí mismo.

Los victimarios, definidos en términos presentes son, escuetamente, los homicidas. Pero la palabra victimario también señaló en la antigüedad a los que prendían fuego, ataban a las víctimas y las sujetaban para el sacrificio. A los que hacían el trabajo sucio de verdugos, amparados y protegidos por los más altos poderes.

Que los colombianos marchemos este 6 de marzo contra el olvido, por la verdad, en homenaje a las víctimas y en petición de un acuerdo humanitario, es un necesario acto de moral colectiva.

Juan Manuel Roca

Declaración del PDA sobre la crisis regional

Polo Democrático Alternativo
Domingo 2 de marzo de 2008

La Dirección Nacional de PDA reunida en la ciudad de Bogotá el 29 de Febrero, 1 y 2 de Marzo y ante los acontecimientos que agudizan la crisis de las relaciones del Estado Colombiano con las hermanas repúblicas de Ecuador y Venezuela¨.
1. Expresa su profunda preocupación por el desbordamiento del conflicto armado interno que amenaza con el rompimiento de las relaciones del Estado Colombiano con los gobiernos de Venezuela y Ecuador, y pone en riesgo la convivencia pacífica en la región. En este sentido, nos preocupa la expansión del conflicto a los países vecinos y el creciente intervencionismo Norteamericano, factores que afectan la soberanía y la democracia en el nivel regional.
2. La Política de ¨Seguridad Democrática¨ y la forma como el Estado ha enfrentado la lucha contra las diferentes expresiones de violencia es transgresora al derecho internacional público, humanitario y de los derechos humanos. Rechazamos cualquier actuación de extraterritorialidad de las Fuerzas Armadas Colombianas que constituyan violaciones de la soberanía nacional en los países vecinos. De la misma manera demandamos de los grupos insurgentes (FARC y ELN) y paramilitares el respeto por la autonomía territorial de los Estados fronterizos.
3. Llamamos a fortalecer los lazos de amistad y cooperación entre nuestros pueblos y países, y a la normalización de las relaciones diplomáticas, económicas y culturales en el marco de la convivencia pacifica.
4. Reafirmamos la necesidad de persistir en la pronta concreción del acuerdo humanitario, la liberación de los secuestrados y la solución política negociada del conflicto armado colombiano y deseamos que los acontecimientos recientes no afecten las iniciativas que en este sentido se vienen realizando. Con este propósito respaldamos los esfuerzos que gobiernos amigos y la comunidad internacional adelantan en procura de la paz.
5. El PDA ha decidido realizar gestiones y acciones concretas con gobiernos, partidos políticos y movimientos sociales en procura de garantizar la superación de este ambiente bélico y consolidar así los lazos de hermandad y convivencia democrática que han marcado la histórica relación entre nuestros pueblos.
Bogotá, 2 de marzo de 2008

POR TODAS LAS VÍCTIMAS, CONTRA TODOS LOS CRÍMENES Y POR LA PAZ EN COLOMBIA

Declaración del

POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO

ante la marcha del 6 de marzo de 2008

 

En reunión de su Comité Ejecutivo Nacional, el POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO aprobó por unanimidad:

 

1. Marchar en todo el país y en el exterior el próximo 6 de marzo en solidaridad con todas las víctimas y contra todos los crímenes cometidos por los distintos actores de la guerra: paramilitares, agentes del Estado y guerrillas.

 

2. Alertar sobre el hecho de que el paramilitarismo, que ha dejado cientos de miles de victimas y desplazados, lejos de haber desaparecido, se ha venido recomponiendo y sigue vigente como un enemigo de primer orden contra la democracia colombiana.

 

3. Repudiar una vez más el uso de la violencia como instrumento de acción política, el secuestro y los crímenes de lesa humanidad, vengan de donde vinieren, así como reafirmar la necesidad de lograr acuerdos humanitarios y una solución política negociada al conflicto armado que padece nuestro país.

 

4. Rechazar las declaraciones de altos voceros del Estado que pretenden estigmatizar la jornada del 6 de marzo y exigir a las autoridades, en particular al Presidente de la República, que brinden todas las garantías para que los colombianos y colombianas puedan ejercer su derecho a la movilización pacífica.

 

5. Invitar a los ciudadanos y ciudadanas que participaron en la multitudinaria marcha del 4 de febrero pasado para que se vinculen a la jornada del 6 de marzo. Y convocar a las organizaciones políticas y sociales, al movimiento obrero, estudiantil, campesino e indígena y a los gremios económicos y empresariales para que repudien todos los crímenes que desangran a Colombia y contribuyan a la gran tarea por la Verdad, Justicia, Reparación y Dignificación de las víctimas.    

 

COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL

POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO

Bogotá, febrero 25 de 2008